La Destreza en el retrato

Un buen retrato no es aquel que tiene los ojos en su lugar, o la boca bien delineada, o el pelo con más brillos; un buen retrato es aquel que te hace olvidar que estas ante una tela, y por un momento te sientes observado por la figura representada. ¿Cómo es posible que una mirada pareciera “salirse” de su soporte para comunicarte una expresión de amor, odio, pena, en fin, sentimientos reservados sólo para seres de carne y hueso?

En ello tiene mucho que ver la destreza, aquella cualidad tan escasa que te hace lograr con un par de pinceladas bien puestas, lo que algunos artistas no logran con 30. Es muy frecuente que el pintor realista trate de representar cada detalle con una minuciosidad desesperante, que dicho sea de paso, logra sacar aplausos del público general por la gran habilidad demostrada. En el caso de los grandes maestros de la historia, vemos cómo lograban lentamente una excelente evolución que iba en sentido inverso; con los años, los detalles comienzan a desaparecer, dando paso a pinceladas mejor dirigidas, con más pintura y menos detalle; con más intención y menos temores, con más sentimiento y menos explicaciones. Es muy difícil lograr esto en nuestros días, por cuanto son pocos quienes estarán dispuestos a recorrer este lento proceso de maduración, que no se puede apurar, ya que el cerebro necesita una edad determinada para asimilar esta maravilla y poder reproducirla; lo vemos en Velásquez, quizá uno de los más grandes pintores que ha existido; a lo largo de su obra no es fácil notar diferencias entre cuadro y cuadro, pero si observamos los rostros de sus primeras obras, y los comparamos con los de sus últimas creaciones, la diferencia es enorme y clarificadora de lo que sostengo. Los detalles cada vez se esfuman hasta casi desaparecer; las líneas dan paso ahora a la mancha colorida, y los ropajes parecen una rápida anécdota que adorna al rostro. Esto es algo que debieran tomar en cuenta nuestros jóvenes talentos, para que no traten de acortar camino buscando el aplauso; para que sean pacientes y estudiosos de los antiguos maestros, por que su atención es digna de elogio. De esta forma, quizá logremos que nuestra obra sea merecedora de toda alabanza por su excelente soltura y expresividad. No en vano dijo Monet que Velásquez era “el más grande pintor que ha existido”, y que sólo por Velásquez, ya valía la pena visitar España.

 

¿Es la Desigualdad el problema?

Copia de niño_pelota_porteria

Debido a continuas publicaciones de la Fundación Sol, es que creo mi deber pronunciarme respecto de lo que considero el “mito” de la Desigualdad.

Obviamente existe desigualdad, pero ¿es realmente la causa de todos nuestros problemas sociales? Que Arturo Vidal o Alexis Sanchez sean tan exitosos, ¿es la causa de que algunos jóvenes jueguen en clubes pobres o pequeños? Si lográramos que dejaran de ganar tanto dinero, ¿aumentaría por esto el sueldo de los jugadores de “Deportes Melipilla”, por ejemplo?

Cuando le digo a alguien lo mal que está, lo injusto de su situación, lo mucho que lo comprendemos, y encima le indicamos que otro tiene la culpa, lo más probable es que ese alguien quiera que YO lo represente; es fácil obtener simpatías (y votos) de esta forma, pero eso no garantiza resolver el problema.

Lamentablemente los países con mayor desigualdad están en África y Sudamérica, pero, ¿Qué pasa con los más igualitarios como Noruega? Pues no lo son por que los ricos ganen mucho menos que acá; es por que los pobres tienen una mejor calidad de vida que los acerca a los más ricos (no es lo mismo ser pobre en Haití que ser pobre en Suecia) Venezuela actualmente es muy igualitario; ya no hay grandes empresarios explotadores ni multimillonarios, y ¿podríamos decir que viven mejor que nosotros que somos tan desiguales?

Pero ¿cómo hacemos para que los pobres subamos de nivel? Les aseguro que expulsando a Paulmann, Luksic o Solari no. Es más, tomando la riqueza de las 10 familias más ricas de Chile según la revista Forbes:

Luksic US$ 13.500.000.000 / Paulmann US$ 4.400.000.000 / Matte  US$ 2.500.000.000 / Piñera US$ 2.500.000.000 / Saieh US$ 2.500.000.000 / Solari US$ 2.400.000.000 / Ponce US$ 2.100.000.000 / R.Angelini US$ 1.600.000.000 / P.Angelini US$1.300.000.000 / Yarur US$1.200.000.000, nos da como resultado la exorbitante cifra de 31.500 millones de DÓLARES; pues bien, esa enorme cifra serviría para arreglar la vida de todos los chilenos… ¿o no? ¿Alguien se ha dado el trabajo de revisar CUÁNTO gasta nuestro gobierno? Pues bien, les cuento que son aproximadamente 60.000 millones de dólares de gasto público (http://www.emol.com/noticias/Economia/2016/09/30/824403/Presupuesto-2017-Sera-mayor-a-US60000-millones.html) , es decir, entre sueldos de Diputados, Senadores (y sus celulares), reforma educacional, pilar solidario de pensiones, bonos, gobiernos regionales, empleados públicos, indemnizaciones a exonerados políticos, conflicto mapuche, Sename, etc, el gobierno gasta el doble de esa cifra. Así es que si lográramos echar mano de sus riquezas, apoderándonos de sus empresas, podríamos sustentar estos gastos por APENAS 6 MESES. ¿Qué pasaría después? Habría que ver primero dónde metemos a todos los que trabajaban en sus empresas para no aumentar la cesantía. Nicolas Maduro lo solucionó contratando a todos en PDVSA, la empresa de petróleo de Venezuela, lo que la hizo tan cara e ineficiente, que ahora deben IMPORTAR petróleo del extranjero, por que les sale más barato.

¿Se imaginan al estado contratando a todos los reponedores, vendedores, promotores(as), cajeras, supervisores y aseadores que salgan de Falabella, París, Ripley, La Polar, Jumbo, Lider, Santa Isabel, Sodimac, Easy, Mall Plaza, Parque Arauco, etc? Y sólo mencioné al retail, (asumiendo que el Estado SI los contratará y encima les pagará lo mismo). Luego viene saber de dónde sacaré la plata para los otros 6 meses, agregando el problema de la cesantía.

La economía es algo serio, mucho más que unas personas diciéndote a quién debes odiar. Existe sin duda desigualdad, pero si los más pobres mejoraran su situación, no importaría qué tan desiguales somos. Multiplicando por 10 el sueldo de TODOS, el que gana 100 lucas ganaría 1 millón; el que ganaba 1 millón ganaría 10 millones; seguiríamos siendo tan desiguales, pero, ¿no mejoraría notablemente nuestra situación?  ¿O sería mejor dejarlos a TODOS ganando 100 lucas para que fuéramos más iguales?

Un alumno estudia con todas las comodidades y recursos de su buena situación y se saca un 7, mientras que otro muy pobre, de padre cesante, que no tiene ni siquiera un desayuno, se saca un 1. Una solución sería quitarle nota al más aventajado y que ambos quedaran en un 3.5, pero ¿sería lo más justo? Y además, ¿cambiaría la situación del más pobre para la próxima nota? Sólo lograremos que se acostumbre y que considere injusto a quien le quite este beneficio. Mejorando su situación, dando trabajo a sus padres, etc. le ayudamos en forma PERMANENTE, disminuimos la desigualdad, y actuamos con justicia.

Gobernar es complejo; requiere distintos enfoques más allá de los dogmas del partido, requiere SABIDURÍA de un líder que sea capaz de enmendar el rumbo si no es el adecuado; pero sobre todo, requiere responsabilidad de los GOBERNADOS, para no arrepentirnos de nuestra elección cuando nos lleve por un camino equivocado; de esta forma, es más probable tener a nuestros jóvenes entrenando en mejores clubes, sin sembrarles la envidia por Alexis Sanchez, sino deseando ser como él.

Arte sin Arte

Hace poco la internet propagó una noticia en la que se anunciaba a Enrique Jezic como el polémico ganador del premio BA-Petrobras de Artes Visuales en Argentina. La controversia surgía luego de describir cómo el jurado había decidido otorgarle el galardón por considerar un acto de rebeldía artística el hecho de que el artista no enviara ningún contenido en el E-Mail de participación (en blanco), siendo que luego él explicara que se debió a un desafortunado OLVIDO. No analizaré acá la realidad de esta difusión, ni el posterior (y convenientemente reparador) desmentido de los involucrados. Lo que me parece insólito es que siendo una información real o inventada, a tanta gente le pareciera perfectamente posible que ocurriera en nuestros días; a nadie le pareció extraño que un jurado tomara una decisión de esa naturaleza, y es por que ya nos tienen acostumbrados a tener que aceptar la cantidad de rarezas que ellos promueven, de manera que las instalaciones y performances más estrafalarias y vacías de contenido son pan de cada día, en un espacio que atenta contra quien manifieste desacuerdo. Se les acusa de ignorantes, de no aceptar un arte que los obliga a reflexionar, que son esclavos de la mímesis (palabra muy usada), no teniendo más opción que aceptar y celebrar puestas en escena francamente denigrantes. Una bolsa de basura que asemeja un gusano, la cual rodeó nuestro Museo de Artes más importante, es hoy uno de los “Hitos” de nuestra historia artística, sin embargo su autor (Pablo Langlois), admitió hace un tiempo que nació de manera fortuita mientras llenó bolsas con papel sin saber muy bien por qué. Deseaba “liberarse” de los conceptos que conocía, pero no le importaba idear un concepto pensado ni elaborado. Y nuevamente tenemos la conocida cantata de que “UN OBJETO CUALQUIERA ADQUIERE SU CARÁCTER DE OBRA AL SITUÁRSELE EN UN ÁMBITO MUSEAL, INTERVINIENDO UN ESPACIO PÚBLICO Y ESTABLECIENDO UN DIÁLOGO ENTRE EL DESECHO Y LA OBRA EN SI. El discurso surge nuevamente como única herramienta capaz de justificar lo injustificable, entregando las pistas que nos ayudarán a seguir siendo cultos mientras adoramos el becerro de oro del arte conceptual.

Una forma de arte conceptual

Al igual que tantas otras invenciones dentro del arte conceptual, nos encontramos ahora con el lanzamiento del denominado “Arte no visible”. Según indica su nombre, la idea es entregar al consumidor de arte un concepto en lugar de una obra propiamente tal, lo cual sería mucho más valioso, ya que sin necesidad de un objeto físico podemos ser parte del artista y de toda su imaginación e ideas vanguardistas. Lo interesante es observar como el público acepta pagar sumas elevadísimas por obras que sólo existen en la mente del creador.

Precisamente US$10.000 es lo que ha pagado Aimee Davidson (productora digital, experta en medio sociales, actriz y modelo) por la obra “Aire fresco”. Esta se define así: “Una pieza única. El aire que está comprando es como comprar un tanque de oxígeno infinito. No importa donde estés, siempre tienes la posibilidad de tomar una bocanada del más delicioso y limpio aire que la tierra puede producir. Cada vez que respiras te da una paz y salud infinita. Esta obra de arte es algo que puedes llevar contigo, porque donde quiera que estés te puedes imaginar que estás respirando el aire más fresco de la cima de una montaña, de un campo abierto o la brisa del mar. Es una fuente inagotable“.

La compradora declara sentirse identificada con el proyecto y “quería poner mi dinero donde están mis pensamientos. Algunos pueden llamarlo una estafa, pero yo lo llamo patrocinio artístico”.

Uno de los seguidores de este proyecto es el actor James Franco (“Spiderman”), quien junto al MONA (Museo de arte no visible) tratan de llevar el arte conceptual a un nuevo nivel.

Así, cuando un coleccionista compra una de estas obras, obtiene una tarjeta para colgarla en la pared vacía y de esta forma poder “describir la obra a su audiencia”. La magia creativa se produce cuando se traspasa la obra imaginada por el artista y su descripción, hasta la imaginación del espectador, tras leer la tarjeta que la describe.

El arte y la estupidez

Nadie mejor que Picasso para explicar la diferencia entre el arte y la estupidez:

 “En el arte la mayor parte de la gente ya no busca consolación y exaltación; aquellos que son ricos, sin ocupaciones, aquellos que destilan quintaesencias, buscan lo que es nuevo, extraño, novedoso, extravagante y escandaloso. Yo mismo desde el cubismo, y aún antes, he satisfecho a esos críticos con todas las cambiantes rarezas que se me pasaban por la cabeza, y cuanto menos entendían, más me admiraban. Me torné famoso divirtiéndome con todos estos rompecabezas, jeroglíficos y rebuscamientos.

 La fama para un pintor significa ventas, ganancia, fortuna. Hoy, como se sabe, soy una celebridad y soy rico; pero cuando me encuentro a solas conmigo mismo no tengo el corage de considerarme un artista en el elevado sentido clásico del término. Giotto, Tiziano, Rembrandt y Goya fueron grandes pintores; yo, en cambio, sólo soy una especie de actor de variedades, que ha entendido su tiempo, y ha explotado lo mejor que pudo la imbecilidad, la vanidad y la codicia de sus contemporáneos.

 Esta confesión es amarga, y mucho más dolorosa de lo que pueda aparecer, pero tiene el mérito de su sinceridad .-”

Picasso

citado por Renard Blanc en el articulo “El arte y la estupidez”, 9 agosto de 1986.